lunes, 24 de septiembre de 2007

La sinceridad, y...Paco "El Boya"

Uno de los puntos fuertes de “la oscuridad”, es precisamente la sinceridad. Como bien podemos observar en los mandamientos oscuros, determinados principios deben ser sacros, para todo oscur@ que se precie. Uno de ellos, es precisamente la sinceridad, no callando nunca lo que se piensa, siempre intentándolo compartir con el mundo, pues un pensamiento que para nosotros pudiera ser irrelevante, puede hacernos pasar un buen rato de risas. Además, está científicamente demostrado, que a ningún ser humano que merezca la pena, le molesta la sinceridad. Al principio, una palabra o frase sincera puede ser motivo de molestia, pero pasado el tiempo, la sinceridad y la verdad prevalecen, y el malestar se olvida, quedando solo la felicidad más oscura, la de verdad, la de colegas, la que sólo puede darse entre personas sinceras.

Esta mañana, contribuíamos a la loable labor de levantar el país desde nuestro pequeño rincón en el chiringuito de la piscina, que anda ya pegando sus últimos coletazos de 2007. Entre unas cuantas conversaciones, muchas de ellas sin pies ni cabeza, apareció la fascinante historia de Paco, “El Boya”.

“¿Quién cojones es Paco “El Boya?” era la única frase que tal mote podía provocar, y allí vino la historia que os voy a relatar:

Corría un verano cualquiera, y nuestro amigo Paco, se encontraba de veraneo un año más en la sevillana (esto…gaditana realmente) playa de Chipiona. Como todas las noches, nuestro amigo Paco fue a la zona del faro, en busca de buenos ratos, alcohol, y mujeres con las que al menos poder alegrarse la vista.
Pasaban las horas, aquellas mismas horas dónde todos duermen, menos los verdaderamente oscuros, y Paco no encontraba nada en lo que fijar la atención, hasta que apareció ELLA.
Ella, era una niña monísima, de lo poquito que merecía la pena aquella noche, así que como todo ser humano en periodo veraniego, las hormonas y necesidades sexuales, fueron aflorando mientras corría la noche, regándose en una peligrosa combinación de cercanía y alcohol.
Como tod@s ya sabéis, este tipo de historias, solo tienen un final posible, pero…no fue así en el caso de Paco, no señor.
Pasados los momentos de acercamiento, tanteo previo, y planificación de ataque definitivo, nuestra monísima pareja tuvo la genial idea de dar un bonito paseo bajo la luna llena, dejando que el suave tacto de la húmeda arena bajo los pies descalzos jugara su inestimable papel afrodisíaco. Cuando todo apuntaba al rotundo éxito de la operación, ELLA, fijó su atención en la lejanía del mar y encontró un pequeño objeto flotante, y dijo inspirada:

- ¡Mira que bonito Paco! Una boya, solitaria en medio de la inmesidad.

Y él, embargado por los efectos del alcohol y “la oscuridad” dejó que el lado más oscuro de su cerebro dominase la situación:

- ¿Una qué cariño?
- ¡Coño Paco!, una boya
- ¡Pues tríncame la poya!

Efectivamente queridos miembros de la oscuridad, después de aquella frase, Paco, nunca volvió a verla, pues ella marchó, dolida en su estúpido orgullo femenino, y él, pasó desde entonces a ser conocido cariñosamente, con el sobrenombre que da título a este hilo Paco “El Boya”. ¿Y qué tiene que ver esto con la sinceridad? Pues absolutamente todo. Esa es la sinceridad oscura. Paco tuvo uno de esos pensamientos oscuros, que solo se tienen de vez en cuando, y que normalmente caen en el olvido al no ser compartidos con la humanidad. Paco rompió la magia del momento, dejándose llevar por algo que los “no oscuros” conocen como ser inmaduro, pero Paco fue sincero, sobre todo consigo mismo, y dijo lo que pensaba. Sin duda perdió un polvo, puede que hasta perdiera el mejor polvo de su vida, pero sin duda, su hazaña siempre quedará en el recuerdo de todos los que le conocen, y de algunos que solo oiremos hablar de él, como yo, como vosotros queridos miembros de la oscuridad. Un oscuro nunca se arrepiente de lo que dice, y siempre comparte lo que piensa. En fin…Paco “El Boya” y la sinceridad oscura…
ELLA por otro lado, es precisamente una tía, alguien que nunca podrá ser una tía-tío, pues no solo no tuvo sentido del humor, sino que además, analizando la situación en frío, su pongo que la sinceridad de Paco, no era solo consigo mismo, pues además de ser una coña que se le había ocurrido, era la pura verdad, pues...¿Qué coño hacían sino allí? Pues esperar a trincarse mutuamente todo lo que fuera posible.

Mañana, más oscuridad…

domingo, 23 de septiembre de 2007

Los diez mandamientos oscuros


1.- La oscuridad está por encima de todas las cosas

2.- Ser oscuro es un sentimiento. O lo eres o no lo eres. Se nace oscuro. La oscuridad no se hace, solamente puede crecer con el tiempo.

3.- La oscuridad se rige por unos principios básicos: Honor, lealtad, respeto, sinceridad,…todos ellos, en valores absolutos, sin medias tintas, sin excusas

4.- Un miembro, masculino o femenino, de la oscuridad, es un hermano “per se”. Ningún miembro de la oscuridad es ni más ni menos que otro, es un igual, y por tanto, merece ser tratado en base a todos los principios oscuros.

5.- Si fallas a un miembro de la oscuridad, una sola vez, le fallas para siempre, a él, y a toda la oscuridad.

6.- Asume las consecuencias de lo que dices y haces.

7.- Un miembro de la oscuridad nunca juzgará los actos de nadie, hermanos o no. Un miembro de la oscuridad está por encima de esas trivialidades. Todos somos libres de pensamiento y acción, siempre y cuando, no hagamos daño a nadie ni voluntaria, ni involuntariamente.

8.- Siempre debes decir lo que piensas, guste o no. Es la premisa principal de la oscuridad. Tus herman@s agradecen siempre la sinceridad. A un oscuro, las cosas le duelen como a todos, pero al final, sabe agradecer una palabra sincera pasado un tiempo.

9.- La violencia nunca está justificada, ni de palabra, ni de acción. La oscuridad está tan por encima de todas las cosas, que solo la palabra, sincera y noble, la puede justificar. Todos somos libres de aceptar o rechazar la oscuridad

10.- Todos estos mandamientos oscuros se resumen en dos: Honor y Respeto

El Orgullo y las relaciones entre oscur@s

Para esta segunda lección oscura, partimos de la base, de que para un tío que se considere oscuro, todas las mujeres son unas putas, absolutamente todas. Pero es que para una tía, que también sueñe con considerarse y que la consideremos oscura (no olvidemos que la oscuridad tiene origen masculino) todos los tíos, absolutamente todos, son unos cabrones.

Desde ese punto de vista, un lector no miembro de la oscuridad, podrá pensar que entonces las relaciones entre miembros de la misma especie, pero de diferente sexo, es totalmente imposible (las relaciones con miembros de otras especies animales, aunque zoófilas, y por tanto impropias de la sensatez, están plenamente consentidas dentro de la oscuridad, pues a veces tod@s necesitamos un desahogo). Primer error, las relaciones no sólo son legales dentro de la oscuridad, sino que son necesarias. Basándonos en la teoría de la “hermandad”, la oscuridad estará siempre por encima de condiciones como el sexo. Si la tía es oscura, ya no es tía, por lo tanto, se acredita como merecedora de la condición de oscura, pasa a ser una tía-tío. Al contrario también ocurre, pero…es algo más complicado, pues un tío no suele dejar aflorar mucho su lado femenino, por lo que ver un tío-tía es complicado. Es lo que vulgarmente llamamos, “atraer a la oscuridad”, y generalmente, suelen ser las tías las que vienen a la oscuridad, los tíos, ya suelen estar ahí, salvo los hipócritas y los mentirosos.

Normalmente una tía-tío, es la amiga perfecta. Puedes decir cerdadas y todas las barbaridades del mundo sin que se ofenda jamás, al menos de modo grave. Determinados comentarios oscuros pueden molestarle momentáneamente, pero suele ser tal su deseo de que la oscuridad domine el mundo, que la hace estar por encima. Con ellas, lo verdaderamente importante por tanto, es la amistad. Pueden resultar sexualmente atractivas, al menos, mucho más que una perra de agua, y es precisamente su condición de oscuras, lo que más atractivas las hace. ¿Pueden ser miembros de la oscuridad novios? Sí, pero yo aconsejaría que fueran amigos, porque si se hacen novios, el tío-tía pasa a ser Tío, y la tía-tío pasa a ser Tía, y es ahí donde surgen las enormes diferencias entre Marte y Venus.

Lo habíamos dejado en que todas las tías son putas (cambiar por el adjetivo cabrones, si el lector es una tía-tío). Ese término no es exactamente así. Si dos oscuros están en una conversación, todas las tías son putas, menos su madre y sus hermanas, y sencillamente porque él está delante y como oscuro merece un respeto. En el momento que salga de la conversación, es plenamente consciente de que su madre y sus hermanas serán igual de putas que el resto, para mantener el continuo universal del puterío y la cabronería.

Todo ello, hace del orgullo, el bien más preciado de la oscuridad. Hay que ser siempre orgullosos, nunca dar un brazo a torcer, pues la oscuridad se debilitaría. Pero…”¡ay amig@s!” Cuando un oscuro está pillad@ o enamorad@ de alguien, el orgullo nunca debe prevalecer. La oscuridad ama la vida, ama todas las cosas bellas del universo, y miembros de su misma especie por los que enamorarse de verdad, hay pocos. El orgullo debe ser controlado, el orgullo debe pasar a segundo plano, en pos de un objetivo mayor, más noble y leal: “Atraer, a la tía o tío en cuestión al lado oscuro, y convertirlo por tanto en una tía-tío, o en un tío-tía”. Mientras se consigue dicho objetivo, toda muestra de orgullo debe ser aniquilada. Hay que conseguir los objetivos que la oscuridad marca.
Eso sí, siguiendo los preceptos de la hermandad, nunca juegues con un tío-tía, o con una tía-tío, pues l@s herman@s oscuros, se lanzarán sobre ti, y te harán caer en el vacío y el olvido más absoluto. Ahí es dónde viene el orgullo. Tratad bien a l@s oscur@s y no pasará nada, pero si no lo haceis, asumid las consecuencias. A los miembros de la oscuridad puedes considerarlos leales, nunca harán daño, nunca te faltarán si los necesitas, jamás se meterán en tu vida, o juzgarán tus actos. Pero si una sola vez, fallas a un@, nunca lo recuperarás. Advertid@s quedáis. Sed felices, daos amor, sed oscur@s hasta en la pasión, pero nunca os falléis unos a otros o la oscuridad caerá sobre vosotr@s con todas sus fuerzas. En ese caso, sólo la zoofilia os supondrá una salida digna y suficientemente oscura como para reconducir vuestras vidas…

Mañana…más oscuridad

viernes, 21 de septiembre de 2007

La hermandad

La primera reflexión que quiero compartir con vosotros acaba de sucederme. Estaba charlando con un amigo, de todo en general y de nada en particular.

La hermandad de la que os quiero hablar, es la amistad bien entendida "en plan machote, sin mariconadas".

Hablábamos de una gorra, una que me prestó el otro día, y que yo no pude evitar sudar como un cerdo. La gorra quedó hecha un asco, y me consta, que debe ser su gorra favorita, más que nada porque muchas veces se la veo puesta.

¿Ponerse una gorra muchas veces es ser un cerdo? ¿Es ser antisocial?. No, os equivocais, primera lección del lado oscuro. Ponerse una gorra muchas veces, cualquier otra prenda de vestir, sin lavarla, ir dejando que la tela y la vida se fusionen formando pequeños coágulos de mierda alrededor de tu piel (que debe estar limpia cada día por cuestiones de salud fundamentalmente), eso, es simplemente ser oscuro.

Ser oscuro tiene que ver con aquello que políticamente incorrecto. Por ello, para ser oscuros, debemos procurar tener una prenda a la que cogerle especial cariño por alguna cuestión propia e individual (en mi caso no es una gorra, sino un gorro a lo Indiana Jones, que lleva conmigo desde hace más de diez años) y no lavarla jamás, bajo ningún concepto.

Me da igual que digais "¡pero hombre! y si mi madre se cabrea y me la lava". A ver chavalote/a, ¿tu quieres ser oscur@?. Pues un miembro, masculino o femenino, de la oscuridad, debería rozar el delito, con tal de que nadie, se interpusiera entre su "prenda oscura" y su decisión libre de no lavarla jamás.

Mi amigo ha prometido no lavar su gorra, y me consta que lo hará. Así, mi sudor, mis feromonas, mi yo más masculino, siempre irá con él. Nunca, nunca jamás debería hacerlo, o la hermandad se vería seriamente tocada, e incluso, no volver a ser "hermanos" nunca más. La palabra de un oscuro, es de por vida, un oscuro no da su palabra en vano. Un oscuro, es totalmente fiel a sus principios. Y el primero de ellos, es precisamente cumplir la palabra que le ha dado a un "hermano".

Yo personalmente llevo diez años sin lavar mi gorro, y supongo que nunca lo haré. Lo único que la oscuridad permite es ponerlo bajo un buen chorreón de agua, pero siempre y cuando, dicho chorreón cumpla un requisito especial:

Jamás, puede ser un chorreón de agua de grifo. Debe ser agua de un lugar especial. Puede ser de la playa donde veraneais, de un manantial de agua que encontreis en la montaña, pero nunca jamás de grifo. Si no cumplís dicho requisito, la prenda perderá su "oscuridad".

Obviamente y como siempre, la conversación ha desvariado. "Tío, pues también podríamos hacer un pacto de sangre, o mejor aún, nos hacemos una pajilla, y nos corremos en la boca del otro, y así te llevaré dentro de mí allá dónde vaya" "Sí, pero tu primero", y cosas así, pero eso ya es otra historia...

Recuerda, la hermandad nunca es "mariconeo", la hermandad es sencillamente ser oscuro.

Presentación

Hola a tod@s. Este blog, que inauguro hoy día 21 de septiembre de 2007 a las 23:55 hora española, tiene como fin, reflejar las reflexiones y opiniones de un joven cualquiera, de 24 añitos de edad, YO, al que podeis llamar Indio. Pretendo reflejar aquí el lado oscuro de la vida en general.
El lado oscuro, para que nos entendamos, es todo aquello mal visto, políticamente incorrecto, bizarro si queréis llamarlo de algún modo, pero más que otra cosa, es un modo de sentir, pensar y opinar acerca de la vida diaria, en todo aquello que tenga que ver con las relaciones sociales, la política, el deporte, la cultura, es decir, absolutamente todo. Espero que lo disfruteis, y que este blog tenga una larga vida